Se han elaborado escapularios de fieltro de la Virgen de los Dolores para el monedero. Se puede adquirir en los días de triduo a un precio de 5 euros.

El 12 de Enero del año 2012, tenía lugar una reunión entre ambas cofradías de la parroquia para “oficializar” la buena relación que entre ellos ha habido durante décadas. La reunión, a propuesta de la Cofradía del Cristo Yacente del Santo Sepulcro, pretendía consolidar y aumentar esta relación.

 

Esta relación comenzó, según se tiene constancia por la prensa de la época, cuando organizaban septenarios conjuntos al llegar la Semana santa, hasta por lo menos el año 1963, (que no achacamos a la falta de relación, sino al comienzo del declive de las cofradías); en el año 1997 la cofradía del Santo Sepulcro nos cedió la parte inferior de la carroza del Cristo Yacente para poder procesionar la imagen de San Juan  adquirida por nuestra cofradía es año; desde el año 2003 aparece una imagen de la Virgen de los Dolores en una de las hornacinas del paso del Cristo Yacente.

 

 

Creemos que este hermanamiento dará más frutos y enriquecerá la vida de la parroquia de la que todos formamos parte. Por supuesto que invitamos a todos los feligreses a participar y a colaborar con nosotros, estamos abiertos a todos.

Pasadas las fiestas de Navidad, y siguiendo con la restauración de nuestra Concatedral, se ha procedido a restaurar el retablo donde se encuentra la imagen de nuestra Virgen de los Dolores. El proceso de restauración lo ha llevado a cabo Tríptico Restaura, el mismo equipo que procedió a la restauración del retablo del presbiterio y que tan magistralmente quedó tras su limpieza y proceso de restauración. La cofradía ha colaborado con 2.000 € de los 6.000 € que ha costado.

 

Al tiempo que se proceda a la limpieza y restauración del retablo se ha procedido a la restauración de los brazos de la Virgen por los artesanos en imaginería los hermanos Martínez de Horche.

Los 7 Dolores:

  • 1º. La profecía de Simeón (Lc. 2, 22-35) ¡Dulce Madre mía! Al presentar a Jesús en el templo, la profecía del anciano Simeón te sumergió en profundo dolor al oírle decir: “Este Niño está puesto para ruina y resurrección de muchos de Israel, y una espada traspasará tu alma”. De este modo quiso el Señor mezclar tu gozo con tan triste recuerdo. Rezar Avemaría y Gloria.
  • 2º. La persecución de Herodes y la huida a Egipto (Mt. 2, 13-15) ¡Oh Virgen querida!, quiero acompañarte en las fatigas, trabajos y sobresaltos que sufriste al huir a Egipto en compañía de San José para poner a salvo la vida del Niño Dios. Rezar Avemaría y Gloria.
  • 3º. Jesús perdido en el Templo, por tres días (Lc. 2, 41-50) ¡Virgen Inmaculada! ¿Quién podrá pasar y calcular el tormento que ocasionó la pérdida de Jesús y las lágrimas derramadas en aquellos tres largos días? Déjame, Virgen mía, que yo las recoja, las guarde en mi corazón y me sirva de holocausto y agradecimiento para contigo. Rezar Avemaría y Gloria.
  • 4º. María encuentra a Jesús, cargado con la Cruz (Vía Crucis, 4ª estación) Verdaderamente, calle de la amargura fue aquella en que encontraste a Jesús tan sucio, afeado y desgarrado, cargado con la cruz que se hizo responsable de todos los pecados de los hombres, cometidos y por cometer. ¡Pobre Madre! Quiero consolarte enjugando tus lágrimas con mi amor. Rezar Avemaría y Gloria.
  • 5º. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor (Jn. 19, 17-30) María, Reina de los mártires, el dolor y el amor son la fuerza que los lleva tras Jesús, ¡qué horrible tormento al contemplar la crueldad de aquellos esbirros del infierno traspasando con duros clavos los pies y manos del salvador! Todo lo sufriste por mi amor. Gracias, Madre mía, gracias. Rezar Avemaría y Gloria.
  • 6º. María recibe a Jesús bajado de la Cruz (Mc. 15, 42-46) Jesús muerto en brazos de María. ¿Qué sentías Madre? ¿Recordabas cuando Él era pequeño y lo acurrucabas en tus brazos?. Por este dolor te pido, Madre mía, morir entre tus brazos. Rezar Avemaría y Gloria.
  • 7º. La sepultura de Jesús (Jn. 19, 38-42) Acompañas a tu Hijo al sepulcro y debes dejarlo allí, solo. Ahora tu dolor aumenta, tienes que volver entre los hombres, los que te hemos matado al Hijo, porque Él murió por todos nuestros pecados. Y Tú nos perdonas y nos amas. Madre mía perdón, misericordia. Rezar Avemaría y Gloria.

Después de la restauración de Sata María, se acordó colocar la imagen de San Juan en el espacio penitencial junto al crucificado, representando a todos los penitentes que como él nos acerquemos la Gracia del Perdón. Para ello, la cofradía, ha realizado una peana nueva a juego con los confesionarios.